domingo, 22 de junio de 2008

La Promesa del Diablo

El diablo le prometió a la puta, al ladrón, y al ateo una segunda oportunidad de regresar al mundo. Los tenía sujetados por una larga y gruesa cadena negra. Un grillete les apresaba el cuello. Y de cuando en cuando les daba pequeños tirones, por puro placer. Porque de eso se trataba esta historia, de puro placer, pero de joder al prójimo.

A ver, vos puta, porqué me miras así?, le dijo el diablo mientras le pasaba su bípeda lengua por todo el cuello.

Vos pensas que ya la hiciste con el diablo solo porque tenes ese escote y esa falda. No, no, no, es que con el diablo no vas a jugar cosita. Aquí yo mando. O qué me vas a decir que no te bastó que el infierno te jodiera por todos los hoyos que tenes. Porque si mal no recuerdo, hasta te hicimos otros que no tenías.

Luego jaló de un solo tirón al ladrón. Mientras terminaba de sacarle la mano de entre las piernas a la puta.

Y vos ladrón, pensas que no me fijado que queres quitarme las llaves. O qué?, querés que te sigan cortando las manos otra eternidad. Porque bien puedo hacer que te crezcan y que te las corten una y otra y otra vez. Ahhh, si es que ya me acordé, te cortaron también la lengua y ya no te creció. Fue cuando entraste verdad? A ver, si me decis el padre nuestra, ya!, pero ya!!!, te dejo ir y me quedo con la puta, y el ateo, claro, jodiendolos por toda la eternidad. A ver, deci algo pues, ja ja ja!!!

Miró con cierto desprecio y desdén al ateo, no lo jaloneo. Lo dejó ahí, parado. Pero como era el diablo, y no podía evitar hacer sus diabluras se le acercó por la espalda y lo golpeó entre las piernas.

No te preocupes, que los huevos te van a crecer de nuevo. Total, aquí cuándo los vas a ocupar. Solo yo puedo usarlos, y sí, así como pensas, para joderte. Ya no te digo nada, porque me das risa, por escéptico la cagaste y estás aquí en el infierno. No que muy machito cuando te estabas petateando?, y yo sé que quisiste llamarlo, sí, a él, al todopoderoso. Pero ya ves, por incrédulo te fue mal pendejito. Y no me hagas esa cara que igual la vas a cagar. Y qué crees, que no soy omnisciente y omnipotente también. Y ni creas que no veo la seña que estás haciendo con la mano, sí, la que tenés detrás de vos?

Luego el diablo dio un par de pasos se dio la vuelta y le devolvió el mismo gesto con ambas manos al ateo. Siguió con su hábito cotidiano. Los siguió jodiendo a los tres por desigual, porque ni para eso hay justicia en el infierno, para la igualdad de que lo jodan a uno. Así pasaron un par de horas, las cuales, nuestro anfitrión de rojo, se encargó de hacerlas eternas.

Por qué los elegí de todos el resto de peleles de este hoyo, se preguntarán?, por nada, por puro placer. No crean que son especiales o que tienen una estrellita prendida en el culo o algo por estilo. Solo tengo ganas de joderlos más de lo que ya están. Tal vez más que aquellos que tienen más 6 meses de estar tragando alfileres.

Como les dije en un principio… les voy a dar una segunda oportunidad de regresar al mundo.

Entonces los tres, la puta, el ladrón, y el ateo, sonrieron triunfantes por un momento.

Qué tienen que hacer?, pues fácil. Nada más que encontrarme algo que perdí hace eternidades atrás. Oh, nooooo, no es nada malo. Como la vez que hice al ladrón ponerle un bosal al can cerbero. Es que quedó jodidísimo esa vez. No te acordas ladrón?

Hacerles eso de nuevo sería muy sencillo para ustedes. O no sé si se acuerdan cuando tiramos a la puta a la fosa con todos aquellos burros en celo por un año. Eso sí estuvo bueno. Tuvo que cargar una bolsa con hielo un buen tiempo. Del ateo ya ni hablemos, que a ese si le ha ido de a galán conmigo. Hasta tiene tarjeta de cliente jodidamente frecuente. Con eso les digo todo.

Bueno, el mambo está así. Quiero que vayan a la bodega 666, y busquen lo que se me perdió. Qué cosa es preguntan? Vos no ladrón, ya deja de hacer mimos que igual no te entiendo. Como les decía antes de que me interrumpieran. Se me perdió algo y el chiste es ese, que tienen que adivinar qué se me perdió. De cuánto tiempo disponen preguntas putita linda? Pues, digamos qué…, se las voy a poner interesante. Ven sus cadenas……

El diablo soltó las cadenas y cayeron al suelo. Parecían como mechas encendidas que empezaron a consumirse despacio.

Digamos que cuando estas cadenas se quemen por completo entonces, solo entonces, sabrán que el tiempo se ha acabado. Cuando sientan que ese bonito grillete que tienen alrededor del cuello los asfixie, Entonces, sabrán que me pertenecen por toda la eternidad. Sí, yo sé, ya pasaron bastante tiempo acá. Pero les garantizo que voy a hacerles que todo el tiempo que ya vivieron sea un chiste comparado con lo que tengo en mente. Así que el tiempo corre, YAAAA!

Sin que el diablo hubiese terminado de hablar el ladrón ya les llevaba una enorme delantera. Todos buscaron entre una infinidad de objetos que el diablo guardaba. Pero ninguno tenía la apariencia de la pista que él les dio. Tiene que ser algo que me haga feliz, les había dicho mientras juntaba las manos y hacía un gesto afeminado.

Pasaron los años y la puta, el ladrón y el ateo, cada uno, por separado, le presentaron un objeto distinto. Y el diablo solo movía la cabeza con desaprobación. Y siempre repetía, Algo que me haga felizzzzzzzz, con el mismo gesto afeminado, que solo a él lo caracterizaba.

Luego transcurrió el tiempo, y el diablo se había tendido de lado. Apoyaba su cabeza en su mano y con la otra jugueteaba con su cola. Y les dijo:

Ya me aburrrrrrrrí, vengan acá un momento trío de imbéciles. Honestamente, éste juego ya me aburrió. Aunque tengo que admitir que vos, puta, me sorprendiste cuando me trajiste ese enorme dildo que seguro a vos, ni aunque intentáramos, te cabría. Como les decía, ya estoy cansado, y quiero que antes de que me vengan con otra de las pendejadas que tengo en esa bodega, elijan la última.

Los tres se miraron asustados, y un sudor helado les recorrió por la frente y las piernas y los brazos les temblaron.

A ver quiero ya mi encomienda aquí, YA!

Y los tres se fueron corriendo de nuevo a la bodega. Regresaron casi de inmediato la puta y el ladrón. El ateo se les unió después.

A ver puta, que me trajiste?, a ver, déjeme ver. ¿aja?, y a vos qué te hizo pensar que esto fue lo que se me perdió. Solo por eso, métetelo en dónde mejor te quepa, por el resto de la eternidad.

Y así, el primer participante fue enviando a una de los peores castigos que alguien haya experimentado, por toda la eternidad.

A ver, ladrón , qué me trajiste. A ver, a ver… qué diablos es esto? Como se te puede ocurrir que yo haya perdido, aunque fuese por accidente semejante artefacto diabólico, que para serte honesto me gusta mucho, porque se ve que podría torturar a mil hombres de un solo tajo, pero igual, a vos te dejo que lo uses, porque como la puta, te jodiste, y te vas a seguir jodiendo en el infierno por toda la eternidad.

Así, el ladrón, con todo y juguete diabólico que ni el diablo tenía idea de cómo usarlo, se perdió en la oscuridad del infierno, y por no usar las palabras del diablo, chingaron al ladrón, por toda una eternidad.

Bueno, bueno, a ver tú, ateo. Qué me trajiste?, lo encontraste?.

Y cuando el tercer individuo extendió aquel objeto en papel periódico. Al diablo se le abrieron los ojos como platos y se le dibujó una sonrisa como nunca antes lo había hecho. Se tiró al piso con él, lo contemplaba, lo abrazaba, y lo besaba con pasión. En su afán, le dijo al ateo:

Vos si que de veras me entendes ateo. Por eso, como lo prometí. Te dejo en libertad, y podes regresar a tu estúpida vida sin sentido.

Entonces el diablo se quedó ahí, en el piso, boca abajo, meneando ambas piernas y embelesado contemplando aquello que había perdido. Y cuando el ateo estaba listo para subir a la superficie. El diablo le dijo algo:

- Casi se me olvidaba lo de la cadena. Sí, la cadena, vos crees que solo se quemaba como mecha así por así?, no, el pedazo que te ha quedado, representa los años que vas a vivir en la tierra. Así que cuéntalos, disfrútalos, y sí tienes suerte, pueda que vivas más. Así que andate, que igual, yo te voy a estar esperando con la cola entre las patas.

El diablo se despidió de él con tremendo gesto afeminado. Y al ateo se le llenaron de ira los ojos. Porque sin darse cuenta, las cadenas no rebasaban el año. Camino hasta llegar a la superficie apretando de rabia los puños. El tiempo pasó, hasta que finalmente, por segunda vez, el ateo murió. Y como era de esperarse, regresó, de nuevo, al infierno.

Moraleja: Si piensan que de este cuento algo original iba a pasarle al ateo. Se equivocan, porque como lo dije en un principio.”De eso se trataba esta historia, de puro placer, pero de joder al prójimo.”

Ver más en: www.fotoinfinity.blogspot.com









2 comentarios:

Patricia dijo...

Buenísimo escrito, tu particular modo de narrar hace que resulte muy grata la lectura, muy entretenida. Ha sido un placer estar aquí. Gracias por el comentario en mi blog que me permitió conocer tu lugar.

Dejo mis saludos.

Un abrazo.

J. Cabezas G. dijo...

La dificultosa fotografía con movimiento y poca luz... buenísimas!


Un saludo desde Chile